¿Tienes artritis reumatoide preclínica igual que yo?

Está bien que usemos medicamentos para la artritis reumatoide. La AR, es una enfermedad que, establecida y en grados avanzados de desarrollo, daña el tejido articular. Este daño tisular puede causar dolor duradero o crónico, inestabilidad (falta de equilibrio) y deformidad que ya no se podrá revertir jamás.

Pero hay una condición llamada artritis preclínica, una artritis que aún no se desarrolla completamente  y que tu médico debe ser capaz de saberla y definirla, y ver si es tu caso. Y si es tu caso, tú debes exgirle que te de un tratamiento para prescindir de medicinas y prevenir que siga el desarrollo de la enfermedad. Si es tu caso, no permitas que se te de de inmediato la medicina si no la necesitas ya.

Pero, antes de todo, detengámonos a definir lo que es la artritis preclínica:

Qué es la artitis preclínica

“Múltiples estudios demuestran que hay un período de desarrollo de la artritis reumatoide (AR) durante el cual hay elevaciones de biomarcadores relacionados con la enfermedad, incluidos los autoanticuerpos, en ausencia y antes del desarrollo de la AR; este período puede denominarse ‘AR preclínica’. Estos autoanticuerpos ‘preclínicos’, incluidos el factor reumatoide y los anticuerpos contra los antígenos de proteínas citrulinadas, y estudios más recientes también han identificado una variedad más amplia de autoanticuerpos y una amplia gama de biomarcadores inflamatorios. Estos hallazgos, junto con los datos establecidos y emergentes sobre los factores de riesgo genéticos y ambientales para la AR, respaldan un modelo de desarrollo de la enfermedad en el que ciertos factores conducen a un desencadenamiento inicial de la autoinmunidad relacionada con la AR que se expande con el tiempo hasta el punto en que se desarrolla una artritis sintomática clasificable como AR. (1)

Saber que eres preclínica de AR puede salvarte de las medicinas

Según mi experiencia, la medicina reumatológica sólo se debe usar en esos casos extremos y tratar de manera preventiva con tratamientos no invasivos cuando es detectada una posible autoinmunidad. Pero creo que, hoy en día, a la medicina tradicional especializada en la AR, es lo que le falta y es tan importante porque más mujeres estarían en este momento prescindiendo de los medicamentos que, todos sabemos que a su vez, traen efectos secundarios parecidos incluso, a los de la misma AR.

Para los reumatólogos tradicionales, es medicina o no es

Hacen falta tratamientos que sigan pautas que no sólo tengan que ver con análisis de laboratorio, rayos X y/o un sentido común y conocimientos tan precarios del médico actual.

Los médicos reumatólogos tradicionales, lamentablemente sólo actúan con una estructura de acción que involucra únicamente medicamentos. Nada que no cuadre con prescribirlos o no prescribirlos, no lo consideran como posible momento “para actuar” de ninguna manera.

O te mandan con gastroenterólogos por tener problemas inflamatorios de intestinos -la inflamación sistémica empieza en el intestino; con alergólogos -la inflamación produce alergias e intolerancias; con dermatólogos -porque empiezas a tener problemas de piel; con psicólogos o psiquiátras, porque empieza a ver desequilibrios en el sistema nervioso; con traumatólogos porque hay dolores por todos lados; con cualquier médico porque tienes de todo y este señor reumatólogo, no delucidó que, la autoinmunidad empieza precisamente así. Un desequilibrio de todo que, siempre, el misterio que lo envuelve, será la clave para determinar una posible autoinmunidad.

La reumatología tradicional debe contar con un protocolo desinflamatorio

Sin medicinas reumatológicas qué prescribir, un médico reumatólogo, te manda de nuevo a casa. ¡Y qué bueno! Si te va bien, así lo hará.

Algunas veces, el médico te las prescribirá sólo por tener dolores específicos siendo seronegativa y sin otros resultados inflamatorios positivos “por si acaso” aunque no haya diagnóstico, pero eso no es un procedimiento ético, y es ahi donde se ve la laguna enorme de estancamiento que posee este sistema médico tradicional pues, justo ahí es donde un PROTOCOLO DE DESINFLAMACIÓN, es el indicado para prevenir un desarrollo de la enfermedad catastrófico futuro. Incluso, ese protocolo de desinflamación (que no involcra medicamentos) debe ir junto con cualquier tratamiento que el médico prescriba.

Irónicamente, la mayoría de las personas que ya recibieron un diagnóstico se van felices a casa porque “al fin” sabemos qué era lo que nos pasaba: nunca hubo un médico capaz de decir que lo manifestado por años era inflamación sistémica, nunca nos hicieron un estudio en serio sobre qué hábitos teníamos, cómo solucionábamos nuestro estrés, si estábamos en problemas constantes emocionales que nos tuviera en altas dosis de cortisol, si nuestra dieta era deficiente, si teníamos antecedentes familiares de enfermedades, si eramos sedentarios, si nuestro espacio estaba contaminado, en fin, de dónde demonios podría haberse empezado a manifestar la enfermedad: NADA. Cero.

Mi experiencia con la AR preclínica

Mi caso fue que, sólo por presentar un resultado positivo en el desarrollo de anticuerpos antiCCP (anticuerpos antipéptido cíclico citrulinados que son considerados específicos de la AR), es que yo ya “tenía artritis” según el médico que me dio mi primer tratamiento, el que, incluso me hizo un exámen físico antes de ver mis análisis de laboratorios, y al verlos y ver que estaba presente los CCP´s me diagnosticó ya dándome tratamiento, “barajeándome” incluso la idea de que, si contaba con seguro médico, podía entrar a tratamiento de biológicos ya.

La medicina biológica es el último paso que un paciente con artritis establecida puede escalar porque son caros. Qué tristeza me da que exista esa realidad hoy en día, donde no piensan a qué están arrojando al paciente sin realmente necesitarlo y sé que hay muchas personas en esa situación.

“Gracias” a que la medicina me trajo efectos secundarios muy negativos (me hizo bajar estrepitosamente de peso, me sumió en una depresión muy severa con atáques de pánico, entre otros), y gracias a que no tenía actividad destructora en mis tejidos (algo de lo que me di cuenta después), la dejé y empecé la travesía de saber qué me sucedía buscando toda la información posible, estudiando mis síntomas, buscando formas naturales y alternativas que pudieran solventar mi estado, que era un estado de muchas deficiencias nutricionales, de estrés crónico sin solucionar, de disbiósis intestinal, de situaciones del pasado sin solucionar, de desequilibrio hormonal por la edad, de varias cosas mal llevadas que, solventando una a una, fui viendo cambios significativos en mi salud.

En medio de eso, no hubo ni un sólo médico, sólo yo y toda la información que encontré en internet y en libros. Un autor me llevaba a otro, una bibliografía a otra, una puerta abría otra y así he llegado a dejar el miedo y saber que, de esto no me muero y que de esto puedo salir sana, sólo siguiendo todos los pasos.

Escribo esto porque, así como yo, seguramente hay muchas mujeres (y hombres) que se pueden encontrar en un estado preclínico de artritis donde hay síntomas, sí, pero no hay daño articular ni signos de que lo vaya a ver. Donde la mayoría del panel de análisis completo reumatoideo es negativo, y están a tiempo de revertir la enfermedad sin medicinas.

5 años desarrollando los autoanticuerpos antiCCP

Fue en el 2019 que supe que estaba desarrollando autoanticuerpos específicos de AR pero ya. tenía desde el 2017 que aparecieron aunque no me había dado cuenta, y es fecha de que, con el protocolo que decidí seguir desde entonces, que ni siquiera antiinflamatorios no-esteroideos es usado, aún en mi estado perimenopáusico casi menopáusico, donde mis mejores hormonas aliadas de mi cuerpo para mantenerme fuera de inflamación están por sin ningún lado, he podido bajar los autoantocuerpos y mantenerme hasta ahora con todos los marcadores inflamatorios en negativo. Mis dolores son mínimos y los relaciono a mi estado perimenopáusico que, también he tenido que llevar bajo control.

Todo ha sido prueba y error por mi parte, no por parte de médicos que, la verdad, lamentablemente sólo me han estorbado en mi recuperación, porque ninguno fue capaz de decirme que mi estado era preclínico y tenía tiempo de revertir la enfermedad y ninguno por años, tuvo una pizca de sospecha de lo que podía estarme pasando.

Pero sé que sigo propensa y es por eso que no me descuido ni tantito. Es un camino de por vida en donde tienes que cuidarte mucho pero vale la pena todo el esfuerzo. La clave es NO DESISTIR y sí, buscarte siempre aliados en cualquier tipo de medicina que serán eso y nada más, aliados no la autoridad que te hará el trabajo. El saber sobre la enfermedad y sobre tu cuerpo, es todo un trabajo personal. Es tu responsabilidad.

Las medicinas son necesarias, pero si te descuidas no serán suficientes

Las medicinas una vez tomadas te impondrán un modo de vivir para que dependas de ellas, y, lamentablemente en muchos casos, las dosis tendrán que irse magnificando si no haces el trabajo de raíz. Las medicinas son, paradójicamente, también causantes de inflamación y otros efectos que ya muchos de ustedes lo saben.

Si, son necesarias cuando debes usarlas, son la solución cuando la enfermedad llegó a niveles superiores y no hay tiempo de hacer nada para que la inflamación baje y no cause daños. Ahí, podemos decir que es la única solución, pero no dejes de considerar dejar lo que causó que la enfermedad llegara a esos niveles y es la inflamación sistémica que fuiste recolectando a través de los años en la forma de hábitos de todo tipo que no te beneficiaron.

El único mensaje que te trae la AR es que ya es tiempo de camiar TODO en tu vida y la medicina es sólo una muleta cuando tu cuerpo no puede levantarse, pero tu voluntad de cambio debe ser más grande que eso.

Fuente:

1. Artritis reumatoide preclínica (autoanticuerpos): una revisión actualizada  ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4059414

Sobre mí

Tay Cuéllar

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