Así de simple, somos lo que comemos, pero aún más, somos lo que nuestro intestino absorbe. Lo que te explicaré a continuación, es lo que he aprendido estudiando la medicina funcional que incluye una dieta de eliminación para reconocer posibles sensibilidades alimentarias causantes de inflamación.

dieta de eliminación

 

Si buscas mejorar tu artritis reumatoide o cualquier otra enfermedad autoinmune, para que vayas haciendo las cosas ordenadamente y vayas viendo la lógica de lo que está causando tu sintomatología, debes comenzar a desechar lo que te causa inflamación. Es así como, una dieta de eliminación será tu primer paso en tu camino a recuperarte, si eso es lo que estás buscando.

Qué es una dieta de eliminación

Pero ¿qué es una dieta de eliminación? Una dieta de eliminación implica eliminar alimentos específicos de tu dieta durante un período de tiempo relativamente corto, esto con el objetivo de determinar exactamente qué alimentos te causan estas molestas y misteriosas reacciones que estás experimentando. Recuerda que, eres lo que comes, pero aprendí también de la medicina funcional que, en definitiva, eres lo que absorbe (o no absorbe) tu cuerpo.

En esta dieta de eliminación tiene dos pasos, luego, como tercero, debes reintroducir estos alimentos uno por uno, y mientras lo haces, vas observando las reacciones y síntomas que manifiesta tu cuerpo, de esta manera te ayudará a identificar a qué alimentos eres sensible para que los quites de tu dieta definitivamente. Es ciencia y sabiduría, aunque, por sabiduría, debemos entender en este punto que, la chatarra nunca será bienvenida.

Fase primera: eliminación de alimentos tóxicos (permanentemente)

  • Alcohol
  • Edulcorantes artificiales
  • Aditivos, conservantes y colorantes artificiales.
  • Jarabe de maíz de alta fructuosa
  • Azúcar refinada en todas sus presentaciones
  • Cafeína
  • Gaseosas
  • Los que contienen OMG (Organismos Genéticamente Modificados)
  • Grasas trans o hidrogenadas
  • Alimentos procesados, comida chatarra y comida rápida.

Y bueno, todos esos que tú ya sabes no te nutren absolutamente nada. Estos alimentos son tóxicos y si buscas sanarte, es mandatorio que no los vuelvas a consumir. Es por tu salud y tu bienestar, y para que puedas conseguirla más rápido debes decirles adiós, ¡bye, bye!

Fase segunda: eliminación de alimentos inflamatorios temporalmente

La siguiente etapa de eliminación está dedicada a eliminar alimentos malos, pero no precisamente por ser chatarra, sino, por causarte inflamación y malestar después de comerlos. Aunque no te des cuenta, o, aunque sí, existen alimentos buenos que te pueden inflamar.

Y no es porque sean malos estos alimentos, es porque, aunque muchos pueden comerlos sin ningún problema y aprovechar de sus nutrientes, tu sistema digestivo comprometido, no, y es por eso por lo que debes eliminarlos. Harás la prueba por 30 días antes de reintroducirlos para ver cuáles puedes ir volviendo a comer sin que te causen inflamación.

Alimentos inflamatorios:

  • Gluten
  • Lácteos
  • Maíz
  • Soja
  • Huevos
  • Solanáceas (tomates, pimientos, papas blancas y berenjenas)
  • Cítricos
  • Levadura
  • Granos y legumbres sin gluten

Ahora, el gluten y los lácteos son los dos alimentos más inflamatorios. Estos no se recomiendan agregarlos nuevamente a tu dieta sobre todo si ya estás padeciendo una enfermedad autoinmune o tiroidea.

También puedes eliminar otros alimentos de los que sospechas que puedes ser sensible. Si sospechas que los aguacates o el kiwi podrían estar desencadenando tus síntomas, agrégalos a la lista y elimínelos por ahora.

Te comunico una cosa. A ti que estás buscando sanar tus síntomas porque ya tienes una enfermedad crónica o autoinmune como la artritis reumatoide, lupus, esclerosis múltiple, Hashimotos, Enfermedad de Graves, fibromialgia y muchas más, estos alimentos que estamos buscando eliminar, son alimentos que pueden estarte causando lo que se llama alergias o intolerancias o sensibilidades alimentarias, y todo comienza en el intestino.

Alergias e intolerancias alimentarias

Si ya llegaste a una enfermedad autoinmune, seguro pasaste y puedes estar pasando por intolerancias y alergias también. Estas son factor de inflamación que mantiene a tu sistema inmune comprometido y hay que trabajarlas por medio de una dieta de eliminación.

Las alergias no son lo mismo que las sensibilidades alimentarias, las primeras tienen una manifestación casi inmediata después de comer un alimento, y pueden incluso a veces ser muy severas y hasta mortales.

Las sensibilidades o intolerancias alimentarias, a diferencia de las alergias a los alimentos, a veces son difíciles de diagnosticar por no ser tan evidentes. Pueden pasar hasta 72 horas en que una intolerancia a alimentos puede manifestar una respuesta inmune. Es por eso por lo que siempre estamos como que en modo de “¿y ahora, este malestar de dónde salió?”. Muchos de estos malestares luego te tienen en crisis o episodios de dolor, fatiga y malestar en general.

Seguro me darás más de la mitad de la razón cuando te enumere la siguiente lista de malestares que pueden estarte causando estas sensibilidades alimentarias que ahora ya sabes que existen, yo tuve casi todos y sigo en mi camino de eliminar algunos que siguen persistentes:

  • Dolores de cabeza o migrañas
  • Fatiga
  • Dolor en las articulaciones
  • Niebla mental y dificultad para concentrarse
  • Aumento o pérdida de peso inexplicable
  • Dolores de estómago
  • Reflujo ácido
  • Eccema
  • Erupciones
  • Hinchazón
  • Estreñimiento
  • Ansiedad, depresión u otros problemas de humor
  • Diarrea
  • Déficit de atención con hiperactividad (sobre todo en niños)

Pues sí, son parte de tu artritis, o tu enfermedad autoinmune ya diagnosticada y con la que empezaste un tratamiento tradicional para apagar los síntomas, pero estos síntomas pueden estar muchos años antes sin tener aún ningún diagnóstico que te pudiera adelantar que pudieras estar cerca de la autoinmunidad, pues en una cita habitual con médicos, estos nunca suelen relacionar esta sintomatología con el espectro autoinmune.

Análisis de laboratorio vs dieta de eliminación

Puedes hacerte análisis de laboratorio que determinen tus sensibilidades alimentarias. Mi experiencia es que, los análisis no suelen ser muy certeros, pero pueden ayudarte como apoyo si haces tu dieta de eliminación al pie de la letra.

La dieta de eliminación creo yo que esta es más certera, pues estás a prueba y error con tu propio cuerpo experimentando los síntomas de una manera medible que es hasta sencilla. Tu cuerpo sabe mejor. Una dieta de eliminación puede ofrecerte numerosos beneficios para la salud a largo plazo.

En qué impacta una dieta de eliminación

  • En condiciones autoinmunes
  • Síndrome del intestino irritable (SII)
  • Esofagitis
  • Trastorno por déficit de atención (TDAH)
  • Eccema
  • Migraña

No se vale hacer trampas, y sugerencias para comer

No se vale hacer trampas, o por si no lo sabes, un poquito de pan con gluten o levadura, un pequeño sorbo de leche o una rebanada delgada de tomate pueden desencadenar una posible respuesta inmune creando síntomas de intolerancia alimentaria en algunos días. Una dieta de eliminación solo funciona si te mantienes alejado de estos alimentos al 100%.

Quizás estás preguntándote como yo lo hice en su momento: ¿y ahora qué voy a comer? No te imaginas la amplia gama de alimentos ricos en nutrientes que puedes disfrutar mientras mejora tu salud, puedes hacer tus propias investigaciones también y mejorar aun más la información que hoy te estoy compartiendo, pero estos son algunos alimentos que puedes tener en tu dieta en estas fases:

  • Carne alimentada con pasto de libre pastoreo y pescado salvaje
  • Sustitutos lácteos, como la leche de coco
  • La mayoría de las verduras, excepto las de la familia de las solanáceas
  • La mayoría de las frutas, excepto los cítricos
  • Jugos y batidos verdes
  • Té de hierbas y agua
  • Grasas saludables, como el aceite de coco y el aguacate
  • Especias y hierbas

Está de más decirte que de pronto sentirás las ganas de volver a tu dieta habitual que te hacía “ser tú” (pero enfermo). Pero con todos estos grupos de alimentos puedes hacer muchas combinaciones de comidas riquísimas.

No te preocupes, la verdad es que, sí te sentirás privado de pronto, pero una vez viendo la variedad de platillos que puedes tener y aprendas a prepararlos, verás que no te habías dado cuenta del mundo enorme que hay de comidas para hacer.

En la web hay miles de rectas buscando con palabras clave como: “recetas de la dieta autoinmune”, o “dieta aip” dieta de eliminación autoinmune” y si las buscas en inglés encontrarás un mar enorme de ello.

Fase de reintroducción

Muy bien, y llegamos a otra fase experimental muy importante, y es la fase en la que tenemos que volver a reintroducir los alimentos uno por uno (descartando los alimentos chatarra, gluten y lácteos que en esencia son los más problemáticos).

En la fase de reintroducción reintroducirás los alimentos muy lentamente y uno a la vez, esto con el objetivo de que prestes atención a tus síntomas para identificar los que sean tus propios desencadenantes.

Elegirás tu primer alimento para reintroducirlo y comerlo tres veces al día durante tres días. De esta manera, está bombardeando tu sistema para ver si hay una respuesta inmune notable y definitiva que provoque síntomas.

Si la comida está causando inflamación, tu cuerpo manifestará un síntoma o reacción que estará sugiriéndote una sensibilidad a ese alimento. Una vez que sepas el resultado de este alimento, vas a volver a la fase de eliminación durante tres días antes de reintroducir un nuevo alimento. Después de tres días, puedes pasar al siguiente alimento siguiendo el mismo proceso. Tiene que ser uno por uno.

Proceso exacto de reintroducción:

  1. Introducir un alimento a la vez.
  2. Comer cada alimento de reintroducción tres veces al día durante tres días.
  3. Mantén un diario de alimentos y registra si experimentas o no algún síntoma.
  4. Regresa a la fase de eliminación durante tres días entre cada alimento de reintroducción.
  5. Si tienes una reacción, saca la comida y vuelve a la fase de eliminación hasta que estés libre de síntomas.
  6. Si no tienes una reacción, saca la comida pero hasta el final de la fase de reintroducción.
  7. Agrega todos los alimentos seguros nuevamente después de haber completado la fase de reintroducción (te repito que no se recomienda agregar gluten o lácteos a la dieta, incluso si no notaste ningún síntoma importante).

Mientras vas reintroduciendo alimentos, es importante que prestes mucha atención a las señales de tu cuerpo para ver qué alimentos desencadenan una reacción. Mantener un diario de alimentos, comer despacio y mantenerse en sintonía con tu cuerpo es muy útil durante esta fase.

Al hacer una dieta de eliminación, puedes hacerte cargo de tu salud y hacer cambios exactamente como tu cuerpo lo solicita. Puedes poner fin a tus incómodos síntomas cotidianos y finalmente recuperar su salud.

Bibliografía

Okimoto, E., Ishimura, N., Okada, M., Mikami, H., Sonoyama, H., Ishikawa, N., Araki, A., Oshima, N., Hirai, J., Ishihara, S., Maruyama, R., & Kinoshita, Y. (2018). Successful Food-Elimination Diet in an Adult with Eosinophilic Gastroenteritis. ACG case reports journal5, e38. https://doi.org/10.14309/crj.2018.38

Sobre mí

Tay Cuéllar

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